Se aprueba la actualización del protocolo de seguridad y salud laboral del consistorio emeritense frente al Covid-19

  • 29/04/2020
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En su reunión de ayer martes, 28 de abril, el  Comité de Seguridad y Salud ha aprobado por unanimidad la actualización del protocolo de seguridad y salud laboral del Ayuntamiento frente a los efectos del Covid-19.

Este comité es un órgano paritario y colegiado de participación destinado a la consulta regular y periódica de las actuaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos laborales, representados por el Gobierno municipal, CC.OO, UGT y CSIF (como central sindical invitada). 

Asimismo, el Delegado de Recursos Humanos, Julio César Fuster, señala que “el Comité de Seguridad y Salud del Ayuntamiento, en el que se integra el gobierno municipal y las centrales sindicales ha aprobado por unanimidad el manifiesto con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo”.

En el manifiesto puede leerse que “en el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que venimos celebrando el 28 de abril de cada año, el Gobierno del Mérida y las centrales sindicales representativas del Ayuntamiento de Mérida (CC.OO, UGT y CSIF) en el Comité de Seguridad y Salud queremos hacer un llamamiento de cara a lograr un futuro mejor, trabajando para que la pandemia que estamos viviendo por el COVID-19 termine cuanto antes y de la mejor manera posible, que la salida de la misma se realice con el respeto de los derechos humanos, y sea una oportunidad para la trasformación de la economía de manera saludable, justa, verde y segura, de forma que no suponga un empeoramiento de las condiciones de trabajo, de seguridad y salud. 

“En primer lugar, hoy es una jornada en la que reivindicamos el trabajo decente, recordando a todas y cada una de las personas trabajadora que han perdido su salud y su vida como consecuencia de las condiciones en las que realizan su trabajo, así como a sus familiares y compañeros y compañeras”. 

“Cada día en el mundo fallecen demasiadas personas a causa de accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo – más de 2,78 millones de muertes por año. Además, anualmente ocurren unos 374 millones de lesiones no mortales relacionadas con el trabajo, según datos de la Organización Internacional del Trabajo. 

Como explica el delegado, “este año las circunstancias por las que estamos atravesando hacen que en este día y desde el Ayuntamiento de Mérida, queramos hacer especial mención a la situación de aislamiento social en la que nos encontramos toda la ciudadanía, en nuestros hogares, y apoyar y resaltar el trabajo que están realizando todos y todas las trabajadoras que se encuentran en primera línea de acción, trabajando frente al virus, y esforzándose por que nuestro día a día sea más llevadero”.

En el manifiesto se afirma que “queremos reconocer y prestigiar el trabajo de todos aquellos trabajadores y trabajadoras que están arriesgando sus vidas para que el resto de la ciudadanía podamos continuar con unas condiciones adecuadas de vida; la totalidad del personal que trabaja en hospitales y centros de salud, sanitarios y no sanitarios, que están exponiéndose para mejorar la salud de todos los ciudadanos”. 

“El personal que trabaja en residencias de mayores, velando por que nuestras personas mayores mantengan sus vidas. Las personas trabajadoras de supermercados, del pequeño comercio de alimentación, de los transportes, extinción de incendios, fuerzas y cuerpos de seguridad militares y en particular las personas profesionales del Ayuntamiento de Mérida, agentes de policía local, personal de limpieza, de ayuda a domicilio y de todos aquellos servicios considerados como esenciales, están permitiendo que el confinamiento sea lo más llevadero posible y que podamos mantenernos de manera más saludable”. 

“Desde el Comité se Seguridad y Salud del Ayuntamiento queremos manifestar nuestro máximo agradecimiento a todos ellos y a todas ellas. Pero también es una jornada para reafirmar nuestro compromiso en la defensa de la salud y en la lucha por unas condiciones de trabajo dignas, seguras y saludables”. 

“Para que las condiciones de seguridad y salud en el trabajo se adapten a los grandes cambios que se están produciendo y que se van a dar en ámbitos como la tecnología, la organización del trabajo o el cambio climático ha quedado demostrada la importancia de nuestro sistema sanitario, de nuestro Estado de bienestar, de la grandeza de nuestros servicios públicos”. 

“Estamos a tiempo no sólo de mantenerlos, sino también de reforzarlos. Ahora más que nunca cobra gran importancia el mantenimiento y la consolidación de las políticas públicas. Se trata de reforzar los servicios públicos y equilibrar el Estado de bienestar”. 

“Y también ha quedado de manifiesto que el sistema preventivo actual se debe mejorar y con carácter de urgencia, ya que el sistema del que nos dotamos hace ya más de 25 años (Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales) con la situación vivida por el COVID-19, se ha visto al límite en muchos casos. Por ello es el momento para reflexionar sobre la viabilidad del sistema preventivo y hacer nuevas propuestas de mejora que realmente se ajusten a la realidad, de manera que cuando esta crisis haya terminado afrontemos nuevos retos”. 

“Desde el Comité de Seguridad y Salud del Ayuntamiento de Mérida, realizamos un llamamiento para esta necesaria adaptación, modificación o, por qué no, una nueva normativa de Prevención de Riesgos Laborales, que realmente incorporen nuevos riesgos que están surgiendo y otros que ya existían pero que no habían sido tratados con la suficiente atención, de manera que se fomente nuestro sistema de salud pública y por tanto de salud laboral”.

“Y es un buen momento para incidir en el papel fundamental de las políticas y servicios públicos. Debemos aprender la lección, e incorporar en el debate político reflexiones sobre la necesidad de potenciar un sistema público de seguridad y salud. La mercantilización de este ha sido un error, que lo hemos visto a lo largo de estos años, y que ha quedado patente en esta crisis”. 

“Precisamos de un sistema público cuyo objetivo sea la disminución de las cifras de siniestralidad, la mejora de los mecanismos de notificación y declaración sobre los daños a la salud ocasionados por el trabajo, y que apueste por un mayor reconocimiento de las enfermedades relacionadas en el trabajo, para, en definitiva, contribuir a la mejora de las condiciones de trabajo y de salud”. 

“Porque realmente los daños a la salud y la seguridad de las personas trabajadoras se pueden y se deben prevenir. Y seguramente con la vuelta al trabajo, la salida de esta crisis social y económica acentuará más aún los problemas preventivos”. 

“Urge por ello modificar el sistema preventivo para que el daño hecho por las reformas laborales, la precariedad e inseguridad laboral y la desigualdad creada e intensificada tras la pandemia, se reduzca y hemos comprobado como la precariedad es sinónimo de siniestralidad laboral, de desigualdad, de pobreza”. 

“Apremia un cambio en el modelo de relaciones laborales que mejore las condiciones de trabajo de la población trabajadora, y por ende la seguridad y la salud de la misma. Por esto, es obligado realizar un balance de las políticas preventivas realizadas hasta ahora, de cara a construir un mundo del trabajo más sano y más seguro. El sufrimiento humano que conlleva la siniestralidad laboral hace que la situación que venimos padeciendo sea preocupante e insostenible a corto plazo. Es necesario frenar esta lacra social, y para ello, urge la renovación y adecuación del marco normativo”. 

“A lo largo de estos años de Ley de Prevención se han realizado mejoras evidentes, pero tras los cambios económicos, medioambientales, sociales y sanitarios vividos es necesario un refuerzo de los aspectos preventivos fundamentales”. 

“Este año 2020, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) quiere hacer especial mención a los riesgos psicosociales, al acoso en el trabajo, el estrés, la depresión, todos ellos riesgos psicosociales que vienen aumentando pero que no se están tratando en muchas de las empresas de nuestro país, ya que desgraciadamente existe un sector empresarial que sigue considerándolos como externos a la actividad”. 

“Y debemos aprovechar la aprobación en Pleno de la Corporación Municipal del 26 de septiembre del 2019, de la puesta en marcha de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el instrumento para su cumplimiento, la “Agenda 2030” de Naciones Unidas, que ahora más que nunca cobran gran importancia para adaptarnos a los desafíos de nuestra era. El objetivo 3 “salud y bienestar” y el 8 “trabajo decente y crecimiento económico”, o el 10 “reducción de las desigualdades”, son algunos de los ODS en los que se deben acentuar el trabajo del Ayuntamiento de Mérida, en este contexto e impactos sociales y económico provocados por el SARS-CoV-19”. 

“Creemos que es una obligación para todos y todas aprovechar esta oportunidad. Oportunidad para acabar con la desigualdad, con la pobreza, con la precariedad, con la injusticia, con el cambio climático, en definitiva, oportunidad para proteger a todos los ciudadanos y al planeta”. 

“Necesitamos actuar ahora de manera rápida y responsable, minimizando las consecuencias sociales y económicas. Instamos a todos los actores del diálogo Social (Gobierno, Sindicatos y Empresarios) para que se encuentren soluciones innovadoras para la adaptación del mercado laboral, para limitar las consecuencias del desempleo y la pérdida de ingresos debido al brote de Covid-19”. 

“Seguimos apostando por el diálogo social y consideramos que es prioritario para controlar el virus, y para evitar la pérdida de empleos y fomentar la estabilidad. El empleo de calidad, la formación y la educación, las condiciones de trabajo adecuadas, disponer de sistemas de salud pública fuertes que actúen sobre los accidentes y las enfermedades y sus consecuencias, erradicar la pobreza, promover el trabajo decente y orientar los sistemas industriales y de transporte y el consumo hacia modelos sostenibles, fomentar el diálogo social, los servicios públicos, la protección social, la cooperación internacional, deben estar presentes en la transformación, en la recuperación justa. En definitiva, elementos necesarios para lograr una sociedad justa en la que no existan desigualdades”. 

“Trabajemos todos por mejorar el estado de bienestar y de los servicios públicos”. 

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