El Centro Padre Cristóbal de Mérida está al cien por cien de ocupación y las personas alojadas en el centro se encuentran bien

  • 20/03/2020
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Según ha podido confirmar Televisión Extremeña, el Centro Padre Cristóbal está al completo al albergar a 28 personas que permanecen confinadas en sus instalaciones respetando el decreto de Estado de Alarma.
Responsables del centro nos comunican que todas las personas que se alojan se encuentran en perfectas condiciones y que no les falta ningún tipo de suministro.
Ellos han grabado un vídeo en el que recomiendan quedarse en casa y “para los que no tienen casa, Cáritas siempre está cerca”.
PERSONAS SIN HOGAR
Respecto a las personas Sin Hogar que actualmente permanecen en las calles de Mérida no hay una cifra exacta, pero se estima que pueden ser cuatro o cinco los que aún no tienen una solución de alojamiento. Sin embargo su alimentación está asegurada gracias a los víveres que reciben a diario de Cruz Roja.
Esta noche ha reabierto el centro de Cáritas Diocesana de Badajoz con capacidad para 20 plazas, de las que la mitad ya han sido ocupadas, y previsiblemente pueda albergar a estas personas Sin Hogar de Mérida.
CENTRO DE ACOGIDA DE CÁRITAS DE BADAJOZ
Frente a la grave situación de emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia del COVID-19 (coronavirus), desde Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz manifiestan su compromiso con las personas más vulnerables de la sociedad, trabajando día a día para que esta crisis afecte lo menos posible a ellos.
Uno de los grupos que más preocupan son las personas Sin Hogar. Por lo que se ha elaborado un plan de actuación teniendo en cuenta la salud de los participantes así como de los voluntarios y trabajadores.
Muy a su pesar, y sobre todo al de los voluntarios, el proyecto “Ola de frío” tuvo que cesar su actividad con la llegada del coronavirus, ya que no se garantizaban las medidas necesarias de higiene y de permanencia, poniendo en peligro sanitario a todas las personas que en ese momento estuvieran allí pernoctando y a muchos voluntarios responsables de este recurso.
Ante esta realidad, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz no se ha mantenido indiferente hacia las personas que se quedaban en una situación de máxima desprotección, sino que se ha puesto a trabajar en la preparación de un recurso de acogida en Badajoz junto a la Dirección General de Política Social y Familia y la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura. Cáritas Diocesana gestionará este recurso ofreciendo amparo a quien lo necesite durante este tiempo de incertidumbre y garantizando los principios de protección.
Así, desde esta noche, estará abierto este centro de acogida que cuenta con 20 plazas y que está situado en la calle Bravo Murillo nº 40, cuyas instalaciones alojaban hasta hace unos días el proyecto “Ola de frío” y que ha sido adecuado para cumplir con las medidas higiénico-sanitarias relativas a la pandemia del coronavirus. Las personas acogidas estarán acompañadas por 2 personas que ya habían estado en el proyecto “Ola de Frío”. Las personas acogidas, al igual que el resto de la población, no podrán salir del centro salvo causa justificada, por lo que se ha contratado servicio de lavandería, catering,… que cubra todas sus necesidades.
Cáritas continúa con su labor en sus Centros de Atención Integral
Además, desde el área de Inclusión Social de Cáritas diocesana, se sigue atendiendo y protegiendo a las personas Sin Hogar, que se encuentran en una situación de exclusión social grave, ofreciendo esa mirada de dignidad que tanto necesitan. Se continúa dando respuesta a través de los dos centros residenciales de los que disponen: Centro Hermano, en Badajoz, y el Centro Padre Cristóbal en Mérida, ambos con 28 plazas, y además de las cuatro viviendas de autogestión con 16 plazas.
Tras analizar la situación ante esta crisis, se han tomado las medidas necesarias para proteger a las personas que residen en los centros, concienciándolos de la necesidad de permanecer en las instalaciones, no pudiendo desplazarse a otras ciudades (algo habitual entre los acogidos) hasta que esta situación llegue a su fin, y manteniendo las medidas de higiene aconsejadas por los especialistas. Además, se ha protegido a las personas con mayor riesgo, aislándolos lo máximo posible, debido a los problemas graves de salud que presentan por su realidad de calle.
Desde los centros, tanto participantes como trabajadores, añoran a los voluntarios que, día tras día, realizan su labor incansable con tanto cariño y dedicación, pero que, con todo el dolor de su corazón, han debido de renunciar (momentáneamente) por motivos de seguridad para su salud, la de los participantes y trabajadores.
#LaCaridadNoCierra
Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz seguirá ofreciendo una dedicación fraternal y caritativa a las personas más vulnerables allá donde se necesite. Porque cada gesto cuenta, porque #LaCaridadNoCierra.

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